Residencia M | V — Interiores
Casa de verano de 250 m² en Curitiba con interiores ligeros y luminosos: cocina integrada en madera y blanco, lounge social, sala de estar, galería y jardín con cascada en paleta neutra de arena, gris y madera.
- Tipología
- Interiores
- Ubicación
- Curitiba, Brasil
- Superficie
- 250 m²
- Año
- 2019













El desafío del cliente
La clienta quería transformar su casa de verano en Curitiba en un refugio acogedor para recibir a familia y amigos, pero los ambientes sociales estaban fragmentados, con poca conexión entre el interior y el jardín. El desafío era crear una sala de estar fluida que invitara al descanso y a la conversación, aprovechando la abundante luz natural y la vista hacia el área exterior sin perder el confort térmico y acústico, además de garantizar la practicidad de mantenimiento para una residencia de uso estacional.
La solución de proyecto
Reorganizamos la sala de estar en torno a una rueda de conversación: cuatro sillones de lino en tonos neutros dispuestos alrededor de una mesa central de madera clara, sobre una alfombra de textura profunda que acoge el espacio y absorbe la reverberación. Al lado, la sala de estar con sofá claro, mesas laterales esculpidas en madera oscura y cojines en verde y terracota dialoga con el comedor en planta abierta. La cocina fue diseñada con carpintería en madera oscura, isla central con cooktop y campana de acero inoxidable, encimeras claras y mesa de madera maciza, funcionando como punto de apoyo entre el área social y el área de servicio. Las carpinterías de vidrio se abren por completo, transformando el área social en una gran galería cubierta y ampliando la convivencia hasta las mesas exteriores, la cascada de pastillas azules y el césped con palmeras. Persianas horizontales filtran la luz intensa, mientras que la luminaria escultórica suspendida define el centro del lounge. La paleta de arena, gris y madera natural refuerza el ambiente de casa de verano, con materiales de fácil limpieza y resistentes al uso estacional. El proyecto incluyó especificación de revestimientos, carpintería a medida, proyecto de iluminación por capas y curaduría de objetos y arte que traducen la ligereza del período de descanso.
La casa de verano necesitaba un área social que funcionara como un punto de encuentro relajado, sin perder la sofisticación. El lounge fue diseñado a partir de la idea de una rueda de conversación: los sillones de lino en tonos arena y gris se orientan unos hacia otros alrededor de la mesa central, creando intimidad sin cerrar el ambiente. La luminaria escultórica suspendida refuerza el centro de la sala de estar y dialoga con la luz filtrada por las persianas horizontales.
Al lado, la sala de estar integrada amplía esa sensación de acogida. El sofá claro, las mesas laterales esculpidas en madera oscura y los cojines en verde y terracota aportan color y textura sin sobrecargar la paleta neutra. El comedor aparece al fondo en planta abierta, garantizando fluidez entre los ambientes y permitiendo distintas configuraciones de uso.
La cocina funciona como la segunda pieza social de la casa. Con carpintería en madera oscura, isla central equipada con cooktop y campana de acero inoxidable, encimeras claras y mesa de madera maciza, recibe el desayuno y la cena informal sin perder elegancia. La continuidad visual con la sala de estar y la galería hace que quien cocine también participe de la conversación.
La integración con el área exterior fue el gesto más importante del proyecto. Cuando las carpinterías de vidrio se abren, el límite entre el interior y la galería desaparece. La convivencia se extiende por las mesas exteriores de fibra, las tumbonas y el deck de piedra que conduce al jardín con cascada central de pastillas azules, camino de piedra y ducha de madera. El sonido del agua, la sombra de las palmeras y la brisa natural transforman la casa de verano en un refugio sensorial.
La luz natural fue tratada como elemento de proyecto. Las persianas horizontales filtran la incidencia directa del sol y transforman la claridad en una capa difusa, manteniendo la vista hacia el verde y favoreciendo la ventilación. La alfombra texturizada, los tejidos naturales y las superficies suaves absorben la reverberación, haciendo que los ambientes sean cómodos para largas conversaciones y momentos de descanso.
Incluso en los espacios de apoyo, el proyecto mantiene la misma atención. El tocador social presenta una encimera esculpida en piedra clara, espejo con marco oscuro y papel tapiz de rayas, creando un momento sofisticado y acogedor para quien llega. El bar integrado a la sala de estar, por su parte, funciona como punto de encuentro informal: mesa ovalada de madera, banquetas esculpidas en metal cromado y la gran luminaria colgante negra dialogan con la escalera de vidrio al fondo, transformando el trayecto entre ambientes en una llamativa composición vertical.
La paleta de arena, gris, madera clara y toques de verde y terracota fue elegida para evitar la fatiga visual y para ser de fácil mantenimiento en una residencia de uso estacional. Cada material fue especificado pensando en el equilibrio entre estética, durabilidad y confort sensorial, conectando el interior con el ambiente de descanso de la casa y con la vegetación del jardín.
Pilares de arquitectura saludable aplicados
Iluminación Natural
Acústica
Biofilia


