Residencia M | V — Arquitectura
Arquitectura de una residencia de verano en Curitiba: fachada en tonos arena con aleros, carpinterías blancas y jardín frontal de palmeras que integra la casa con el terreno.
- Tipología
- Residencial
- Ubicación
- Curitiba, Brasil
- Superficie
- 250 m²
- Año
- 2019



El desafío del cliente
El proyecto arquitectónico debía conciliar el lenguaje contemporáneo deseado por la clienta con el ambiente de casa de verano y la integración con el terreno de Curitiba. El desafío era crear una fachada ligera y a la vez protegida, que dialogara con el jardín frontal y garantizara privacidad sin cerrar la casa hacia la calle, además de elegir materiales que envejecieran bien y exigieran poco mantenimiento.
La solución de proyecto
Diseñamos una volumetría clara en tonos arena, con aleros que protegen las aberturas y dan profundidad a la fachada. Las carpinterías blancas se distribuyeron para captar luz natural en todos los ambientes sociales y aun así preservar la privacidad de los dormitorios. El jardín frontal fue pensado como extensión de la arquitectura: palmeras destacadas, césped uniforme y vegetación alta que refrescan la entrada y crean una transición suave entre la calle y el interior. El revestimiento exterior y los aleros fueron especificados para resistir bien las variaciones climáticas, mientras que la paleta neutra mantiene la casa atemporal y en diálogo con el paisajismo.
La arquitectura de la residencia parte de una idea simple: la casa debe parecer haber existido siempre en el terreno. La volumetría en tonos arena, con aleros generosos y carpinterías blancas, crea una fachada contemporánea pero acogedora, que no compite con el verde del jardín.
El jardín frontal fue diseñado como una sala exterior de llegada. La palmera central organiza la composición, mientras que el césped uniforme y la vegetación alta al fondo crean una cortina natural que preserva la privacidad sin cerrar la casa. La entrada se produce en medio del verde, preparando a quien llega para la ligereza de los interiores.
Los aleros prolongados protegen las aberturas de la incidencia directa del sol y de la lluvia, reduciendo la necesidad de cortinas y favoreciendo la ventilación cruzada. Las carpinterías blancas distribuyen la luz natural por los ambientes sociales y mantienen la lectura limpia de la fachada.
Materiales de bajo mantenimiento y paleta neutra garantizan que la casa envejezca bien, acompañando las estaciones sin perder identidad. La arquitectura y el paisajismo trabajan juntos para crear una residencia de verano que es a la vez sofisticada y sencilla.


